El papel del Consejo de la RB en Lanzarote (1996-2016)

ANTECEDENTES Y MOTIVACIÓN DESENCADENANTE 

Dos transformaciones de la realidad de Lanzarote entre los años 70 y 90 del pasado siglo, sucesivas y relacionadas, configuraron una situación que motivó la actuación del Consejo de la Reserva de la Biosfera como un instrumento de reconducción de una trayectoria de insostenibilidad manifiesta.  

En la primera de ellas la isla evolucionó desde una situación de sequedad, pobreza y aislamiento a una situación de objeto turístico bello y deseado, que despertó el máximo interés en el sector turístico internacional. A la transformación contribuyó, entre otros factores, la implantación de la primera desaladora del ámbito europeo, en 1965, que permitió el desarrollo de infraestructuras turísticas necesitadas de un abastecimiento regular de agua.

Ola-en-Janubio.-Carlos-Reyes

Lo más llamativo, sin embargo, es la contribución de la labor artística y pedagógica del artista César Manrique, natural de la isla y asentado en ella desde 1967, después de ser internacionalmente reconocido por su faceta artística.  

Su labor se dirigió a generar un patrón estético del paisaje que fue interiorizado por particulares e instituciones y transformó un territorio volcánico desértico en obra de arte. Eso se complementó con una iniciativa turística de excelencia, la realización de los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT), promovidos desde el Cabildo y realizados por César Manrique, en lugares singulares de la isla. Todos ellos son instalaciones realizadas a base de los recursos de siempre: piedra volcánica, cal, colores básicos sabiamente colocados, en un escenario de conos y cañones volcánicos, malpaíses, agua y luz a raudales, que han dado lugar a verdaderas obras de arte.

Montaña-del-Golfo.-Carlos-Reyes

Pero su labor no acababa ahí sino que se extendía a través de una gran campaña pedagógica hacia la población local, todavía anclada en valores antiguos. César Manrique imaginaba una imagen del futuro de su isla consistente en un territorio volcánico y desértico convertido en objeto estético; una población que tomaba conciencia de la excelencia de sus recursos e incrementaba su nivel cultural y su compromiso con el medio ambiente, y el desarrollo de un turismo de alta calidad como soporte económico.  

Desde el punto de vista de la inducción de un cambio de la realidad local, la eficacia comunicativa de la operación artística de César Manrique es difícilmente superable por procedimientos convencionales.  

A partir de ahí, y al amparo del valor añadido que se había generado, se inicia otro proceso de cambio.   

Nuevos intereses sobre el valor de la isla  

La altísima rentabilidad de los servicios turísticos tiró de otros sectores asociados que adquirieron su propia dinámica, en proporciones explosivas: la revalorización de los terrenos, la promoción urbanística y el sector de la construcción. El componente de sol y playa, abundantes en Lanzarote, se sumó a la oferta de paisaje estético. 

La especulación, el condicionamiento a los que tenían que tomar decisiones sobre los usos del suelo, la distorsión de la información y otras prácticas similares en situaciones equivalentes se hicieron frecuentes. Fue configurándose un modelo de desarrollo que no era el que visualizaba César Manrique, ni para el territorio ni para su población.

Isla Alegranza.-Carlos-Reyes

La visión de este modelo de turismo, más atractivo para algunos agentes del sector, se basaba en la cantidad de turistas y en el volumen de negocio, extendido a la promoción urbanística y el sector de la construcción, con un patrón especulativo.   

La motivación de la actuación  

La percepción de crecimiento excesivo se extendió por la isla, y fue vivida como una amenaza a un desarrollo equilibrado que favoreciera a la mayor parte de la población, que fuera viable y sostenible, incluso económicamente, y compatible con los especiales valores naturales y culturales de la isla. Los cerca de 139.000 visitantes que llegaron en 1980 pasaron a ser casi 764.000 en 1990, cinco veces más.  

El crecimiento acelerado de la población era otro efecto derivado de lo anterior, a la vez que origen de otros componentes de la compleja realidad que se estaba montando en Lanzarote. La población residente retomó con fuerza el ritmo de crecimiento a partir de 1980, cuando pasaron de los cerca de 53.500 habitantes a los casi 142.000 en 2009.  

Primeras reacciones 

Hacia finales de los 80 el propio César Manrique difundió su punto de vista en un documento conocido como Momento de parar 

Desde diversos ámbitos de la sociedad surgieron reacciones destinadas a reflexionar sobre la tendencia que había emprendido el desarrollo de la isla. Las manifestaciones más destacadas fueron la elaboración del PIOT y la declaración de la RB de Lanzarote. La primera de ellas desde el ámbito institucional y la segunda por la confluencia entre la iniciativa pública y la privada.

El PIOT 

En 1987, el Cabildo de Lanzarote encargó a un equipo externo cualificado la elaboración de un Plan Insular de Ordenación Territorial (el PIOT). El PIOT es un instrumento de planificación territorial que ordena integralmente el urbanismo y demás sectores de la isla y que debía operar como una estrategia de contención urbanística. Era la primera reacción institucional a la amenaza percibida por una parte importante de la sociedad isleña. La motivación fue el grave proceso de deterioro ambiental y paisajístico, debido fundamentalmente a los efectos territoriales negativos que generaba el turismo de masas. 

El-Golfo-2.-Carlos-Reyes

Una aportación crucial del PIOT (aprobado en 1991) fue establecer un techo máximo al crecimiento de plazas turísticas y limitar a tres las zonas residenciales turísticas, así como establecer un ritmo anual para alcanzarlo. De las 350.000 plazas alojativas turísticas contempladas antes de la elaboración del PIOT, a desarrollar en diferentes planes parciales en los municipios de la isla, el Plan Insular eliminaba 240.000.  

Si bien a la isla de Lanzarote le cabe el dudoso galardón de ser pionera en marcar un camino de insostenibilidad en el desarrollo del turismo de masas, también es verdad que fue pionera en detectar los riesgos y reaccionar con medidas que frenaran una evolución previsiblemente desastrosa. Eso se realizaría mediante un duro proceso de interacción social, teniendo la figura de reserva de la biosfera como referente.  

1993, la isla de Lanzarote es declarada Reserva de la Biosfera (RB)  

La RB ofrecía un marco de referencia para trabajar en un modelo de desarrollo integrador del hombre con la naturaleza (eje del Programa MAB-El Hombre y la Biosfera de la UNESCO), con el refuerzo que suponía formar parte de una iniciativa internacional por el desarrollo sostenible.  

La RB de Lanzarote, por tanto, iniciaba su andadura en un escenario donde dos modelos de desarrollo antagónicos estaban desplegándose a la vez, sobre los mismos recursos y con un grupo social confinado en una isla. La interacción y el choque entre estos dos modelos iban a articular la dinámica social en las siguientes décadas.  

Respondiendo al compromiso adquirido con la declaración de Lanzarote como Reserva de la Biosfera, se planteó crear el órgano de participación social de la RB, siguiendo las recomendaciones del Programa MAB: EL CONSEJO DE LA RESERVA DE LA BIOSFERA DE LANZAROTE (CRBL).   

LA EXPERIENCIA DEL CONSEJO DE LA RESERVA DE LA BIOSFERA DE LANZAROTE 

El Consejo de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote fue concebido con la función expresa de pensar en el conjunto de la isla, como expresión de la conciencia social sobre el interés general, mediante una representación más amplia que la de los cauces políticos habituales. Inicia su funcionamiento en 1996 con algo más de 20 miembros, que se han ido incrementando en diversos momentos de actualización de su reglamento para incorporar a todos los sectores relevantes de la isla. En 2015 eran en total 33 miembros.

Salinas-de-Janubio-2.-Carlos-Reyes-2

Como órgano asesor del Cabildo recibe de éste los medios para su funcionamiento. La web ofrece amplia información sobre sus tareas, trayectoria y documentación: Consejo de la RB. 

El Presidente del CRBL es el Presidente del Cabildo y es quien convoca las reuniones, que, según el Reglamento, deben tener lugar cada dos meses. El Gerente es un técnico del Cabildo.  

Contar con la mejor información posible para desarrollar su función  

Durante la primera década, el Consejo ha ejercido su función como lugar de debate principalmente en sus reuniones. Para que el Consejo pudiera cumplir adecuadamente su misión, los técnicos del Cabildo se han ocupado de intentar proporcionar la mejor información disponible a los miembros del Consejo y al conjunto de la sociedad isleña.  

Los diagnósticos y la documentación producidos para la elaboración del PIOT y la Memoria de la Reserva de la Biosfera proporcionaron información técnica independiente en las primeras etapas.    

En 1997, a través de un Proyecto LIFE, el Cabildo encargó una serie de informes técnicos para obtener una visión documentada de la situación de la isla y contar con una estrategia como reserva de la biosfera, conocida como Lanzarote en la Biosfera. Entre las medidas contenidas en la Estrategia se encuentran: 

  • La Revisión del Plan Insular de Ordenación del Territorio (PIOT) de 1991, que duró dos años (1998-2000) y supuso fundamentalmente dos acuerdos: una nueva programación a la baja del crecimiento de la oferta alojativa turística prevista en el PIOT de 1991 y la suspensión cautelar del otorgamiento de licencias municipales de construcción turística durante esos dos años. Esta medida se conoció como “moratoria” turística. Además planteaba un espacio de reflexión de 10 años para repensar el modelo de desarrollo para la isla hacia el futuro.
  • La Revisión del Plan Insular de Ordenación del Territorio (PIOT, 1991), que duró dos años (1998-2000) y supuso fundamentalmente dos acuerdos: una nueva programación a la baja del crecimiento de la oferta alojativa turística prevista en el PIOT de 1991 y la suspensión cautelar del otorgamiento de licencias municipales de construcción turística durante esos dos años de revisión. Esta medida se conoció como “Moratoria” turística. Además planteaba un espacio de reflexión de 10 años para repensar el modelo de desarrollo para la isla hacia el futuro. 
  • La creación de un Gabinete Científico como órgano de asesoramiento técnico y científico del CRBL aplicado a los fines de la Reserva. El GC está integrado por seis personalidades de reconocido prestigio en sus respectivos ámbitos profesionales, externos a la isla. Además del PIOT, el GC ha tratado otros temas de fuerte incidencia ambiental y social, y es un importante apoyo a las discusiones del CRBL. 
  • La creación en el año 2000 del Observatorio de la RB, con la finalidad de reunir y ofrecer información sintética y periódica a escala insular, en los ámbitos social, económico y ambiental, que permitiera la toma de decisiones en clave de sostenibilidad, acordes con la declaración de la Isla como Reserva de la Biosfera. Gestionado por técnicos del Cabildo, también custodia la información producida por el CRBL y asegura la continuidad, amortiguando las incidencias derivadas del mayor o menor interés que el Presidente del Cabildo otorgue al CRBL. En todo momento, el reto de los técnicos es obtener la información necesaria, mantener ordenada la información existente y difundir la información relevante.
Las-Malvas.-Carlos-Reyes

En su primera década, el CRBL fue testigo de un debate social intensísimo y turbulento, que se reproducía en las sesiones del Concejo, motivado principalmente por el choque entre la dinámica del sector turístico-inmobiliario y otros sectores sociales.  

Atropellos de la normativa, confusión informativa, corrupción, denuncias, procesos judiciales, inestabilidad política, fueron algunas de las expresiones de la confrontación entre dos modelos contrapuestos. En el proceso de desestabilización jugaba un papel importante el enfrentamiento entre los gobiernos municipales y el gobierno insular por la forma de abordar las licencias para construcción de plazas turísticas.  

El CRBL ha sido valorado por una parte de la sociedad como un elemento que ha aportado luz en ese proceso y denostado por otra parte como un freno al desarrollo. El propio CRBL ha sufrido el impacto de este clima de inestabilidad y confrontación manifestado en la periodicidad de sus reuniones, regulares y frecuentes en unos momentos, distanciadas lo más posible en otros. Aún así ha supuesto un referente y una continuidad en la búsqueda de la sostenibilidad para la isla.  

También en la sociedad civil han surgido iniciativas que sumaban sus esfuerzos a los del CRBL en la búsqueda de un modelo sostenible, especialmente la Fundación César Manrique y otras surgidas como reacción a los atropellos de la legalidad urbanística, principalmente. Estos y otros grupos y personas han interiorizado un compromiso con la isla, como una unidad integradora, y hacen un papel importante de continuidad en la concienciación y culturización de la población, especialmente valioso cuando la labor del Consejo es menos activa, por circunstancias políticas o de otra índole.  

Un 2ª LIFE (2001-2004) permitió seguir avanzando en la aplicación de la Estrategia Lanzarote en la Biosfera. Tras un nuevo análisis de lo avanzado y de las dificultades encontradas, se encontró que el horizonte constructivo planteado por la Moratoria para 2010 ya se había alcanzado en 2002, al igual que un deterioro ambiental preocupante.

Atardecer-en-Famara.-Carlos-Reyes

Queriendo abordar unos objetivos ambiciosos de cara a una mayor sostenibilidad, era necesario establecer una nueva lógica económica a través de nuevos mecanismos financieros y fiscales y una nueva relación entre el turismo y la población local a través de estilos de vida.  

En el documento Modelo de fiscalidad ambiental: propuesta se recogen los principales retos de ese período y propuestas para abordarlos. Se proponían formas de obtener nuevos recursos que permitieran indemnizar para compensar derechos adquiridos con anterioridad al PIOT y poder llevar a cabo las necesarias actuaciones. 

Otros documentos permitieron a la sociedad de Lanzarote, especialmente al CRBL, visualizar la situación después de una evidente quiebra de la legalidad urbanística, analizada en el informe Lanzarote: legalidad urbanística, de 2008. 

Cambio de estrategia del CRBL 

El último impulso externo a la labor del CRBL vino de la mano de una colaboración entre el Observatorio de la Sostenibilidad de España (perteneciente al entonces Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente) y el Cabildo de Lanzarote, representado por la Oficina de la Reserva de la Biosfera. Respondía a una línea de actuación de la Estrategia 2020 de la UE, mediante la puesta en práctica de un Sistema de Gestión Integrada para la Sostenibilidad (SGIS), que implicaba la participación de los agentes sociales, públicos y privados. El resultado fue la Estrategia de Lanzarote 2020. 

La finalidad de ese proceso era llegar a contar con un Plan Insular de Sostenibilidad Ambiental y un Plan de desarrollo Local Sostenible en cada uno de los municipios. 

A la vez que la dinámica de la isla, la labor de comunicación que realizaba el Observatorio fue evolucionando. La primera década del siglo estuvo marcada por una efervescencia informativa, respondiendo a las necesidades de las reuniones del CRBL y las demandas de la sociedad. La evolución a lo largo de la segunda década puede expresarse en torno a lo que ha supuesto la elaboración de la Estrategia de Lanzarote 2020, que empezó en 2012. 

Más que fundamentar debates sobre intereses encontrados, este período estuvo marcado por una labor pedagógica tranquila con la finalidad de dar a conocer el sentido de la Reserva de la Biosfera, fuera de la sala habitual de las reuniones del CRBL. Durante el proceso de elaboración de los documentos se trabajó de forma directa con 122 personas, representantes de los distintos sectores de la isla, incluyendo los ayuntamientos de los siete municipios.

Órzola-Carlos-Reyes

Esas sesiones técnico-políticas, con alcaldes y técnicos, valieron para hacer el diagnóstico de la situación del momento, además de para establecer un retículo de contactos persona a persona y para generar propuestas de futuro partiendo de las iniciativas municipales. 

Todo ello ha incrementado el grado de conocimiento y de compromiso de los municipios con la figura reserva de la biosfera. Se puede decir que el proceso ha incrementado la base de sustentación de la línea hacia la sostenibilidad, gracias a un proceso afortunado de comunicación que ha ayudado a disminuir la desconfianza y el recelo. Como resultado se ha conseguido contar con un Plan Insular de Sostenibilidad Ambiental y un Plan de Desarrollo Local Sostenible en cada uno de los municipios.  

El PIOT, la Moratoria, la Estrategia de Desarrollo Sostenible Lanzarote en la Biosfera (Estrategia L+B) y la Estrategia de Lanzarote 2020 son instrumentos institucionales que buscan objetivos sinérgicos con la RB. El Consejo de la RB es un órgano consultivo y de participación que ha servido para articular las interacciones sociales en la interfase generada por los dos modelos que habían aflorado, mediante la información generada en esas iniciativas.  

Además del urbanismo, otros aspectos que han merecido gran atención por parte del CRBL son: el modelo energético deseable para la isla, la interacción de la contaminación por plástico con la fauna marina, la conservación de espacios y especies, la identidad cultural y la cohesión social… El Observatorio ha funcionado como el instrumento técnico que proporciona información para los debates.

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