Allariz transforma el residuo orgánico en vida

Isla de compostaje al lado de huertos comunitarios y contenedor de artillas

Pequeños espacios del núcleo urbano, delimitados por tablillas verdes de varios tonos, indican que la materia orgánica doméstica se está convirtiendo en compost.

La iniciativa ha sido lanzada por el Concello de Allariz y cada día los vecinos alimentan los compostadores con los restos orgánicos de sus cocinas. Cada espacio consta de 4-8 cajones de un metro cúbico cada uno, aproximadamente. Un cartel indica qué cajón está recibiendo las aportaciones de los pequeños compostadores distribuidos entre las familias. En el resto de los cajones ocurre la callada transformación de la basura orgánica en abono vital para nuevas plantas. Otro cartel recomienda depositar los restos de podas en un espacio anexo.

Instrucciones para el uso adecuado de los compostadores comunitarios

Según sean esos restos pueden ser picados y servir de estructurante en los compostadores grandes.

Un operario del Ayuntamiento se encarga diariamente de añadir estructurante en forma de astillas y de remover la masa para que esté aireada, no se compacte, siga un buen proceso de fermentación y no produzca malos olores. Cuando el compostador comunitario está lleno, lo que puede suponer un mes y medio aproximadamente, permanece cerrado unos cuantos meses, solo abierto por los técnicos para humedecer, remover y tomas muestras. El comport maduro se criba y se deja en un cajón diferente al lado, dispuesto para su uso.

Remoción diaria del contenido del compostador

En algunos casos se distribuye en bolsitas durante un acto informativo, pero habitualmente lo recogen los vecinos para usarlo en macetas o en pequeños huertos urbanos familiares, y también el Concello lo utiliza en jardines públicos.

Este hecho, aparentemente tan sencillo, es el fruto de un minucioso trabajo de programación y adecuación de la infraestructura necesaria, de una operación de información extensiva, del compromiso compartido entre el Ayuntamiento y los vecinos, y de la transformación de los hábitos de todos en otros más favorables para la biosfera. No es raro ver a un adulto recoger del suelo algún papel o envase en la calle y llevarlo a una papelera, incluso es posible que ese adulto sea el propio alcalde o el concejal responsable de medio ambiente. Todo ello forma parte de un proceso de educación colectiva que hace posible esta iniciativa y otras muchas igualmente positivas. En conjunto contribuyen a hacer realidad un desarrollo más sostenible en la Reserva de la Biosfera del Área de Allariz.

Los sorprendentes resultados obtenidos en un año, en cuanto a la separación de residuos domésticos, solo pueden entenderse en un contexto de colaboración y confianza mutua entre el equipo de gobierno local y los vecinos, que ya viene de atrás. Una visita al núcleo urbano principal y a los pequeños núcleos distribuidos por el municipio da idea de que los servicios públicos están pensados para hacer la vida de los ciudadanos más fácil e interesante. La acción municipal se entrelaza con la iniciativa privada para generar un tejido productivo mucho más activo de lo que sería esperable por la dimensión de la población. El diseño del espacio público urbano es un trabajo técnico impecable adornado con un manifiesto buen gusto. El clima generado por esta forma de hacer gestión pública permite una integración suave y fértil entre un hábitat urbano muy acogedor, el desarrollo turístico, la producción primaria y el desarrollo industrial, donde el componente de calidad ambiental lo impregna todo.

Como visitante de la zona solo puedo incitar al lector a hacer una visita a Allariz y disfrutar del especial encanto de esta pequeña población. Sorprende encontrar en ella museos y jardines de alta calidad, pero quizá sorprenda aún más la abundante presencia, en recoletas calles, de tiendas outlet muy especiales de las más afamadas marcas de confección. Repartidas aquí y allá, estratégicamente situadas, formando parte de un mobiliario urbano expresamente diseñado por y para Allariz, se encuentran las unidades de compostaje, de las que no salen más olores que aquellos presentes en cualquier jardín.

NOTA para el lector. Esta experiencia forma parte del proyecto DiálogosRB.net, de la Red Española de Reservas de la Biosfera. Nos gustaría recibir tus comentarios y si deseas profundizar más en la construcción de conocimientos sobre sostenibilidad puedes entrar en nuestra wiki y participar.

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